SPQR Alea jacta est

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martes, 15 de mayo de 2012

Mito de Zeus y Semele


Sémele (en griego Σεμέλη) es un personaje perteneciente a la mitología griega. Su equivalente en la mitología romana es la diosa Stimula. Hija de Cadmo, rey de Tebas y Harmonía; es hermana de Ágave, Autónoe, Ino y Polidoro, pero se la conoce por ser la madre de Baco o Dioniso.


Sémele recibía a Zeus secretamente en sus habitaciones. Recelosa Hera, esposa de Zeus, tomó forma de la vieja Béroe, nodriza de Sémele y acudió junto a ella. Intentó convencerla de que abandonara su relación con Zeus, pero al no conseguirlo decidió castigar a la atrevida amante de su esposo. Para ello empezó a decirle que su amante no era Zeus, sino un hombre corriente que se aprovechaba de su ingenuidad, que le pidiera alguna prueba de su divinidad.


Dicho esto, se levanta de su trono y oculta por una dorada nube llega al umbral de Sémele; y no alejó la nube hasta que tomó la apariencia de una vieja. Se puso canas en las sienes, surcó de arrugas su piel, arrastró su encorvado cuerpo con tambaleantes pasos, puso también voz cascada, y era Béroe en persona, la nodriza epidaura de Sémele.
Ovidio, Metamorfosis


Convencida por fin, Sémele pidió a Zeus que le demostrara su poder, y éste, encantado porque Sémele iba a darle un hijo, le prometió concederle cuanto le pidiera; ella, aleccionada por Hera, le pidió que se le apareciera con todo su esplendor. Aunque Zeus intentó convencerla de que pidiera otra cosa, ella no quiso y Zeus tuvo que cumplir. Al aparecer en todo su esplendor de dios, los rayos que despedía abrasaron a Sémele.


Hermes arrancó del vientre de Sémele al hijo nonato y lo cosió al muslo de Zeus. Varios meses después nació el niño, llamado Dioniso (‘dos veces nacido’) y también Diméter (‘el de dos madres’).


Se dice que más tarde, Dioniso logró rescatarla del Hades, y la hizo inmortal dándole el nombre de Tione, en griego Θυωνη, ‘la ardiente’, hoy adorada como diosa del matrimonio. Para ello descendió por Lerna al Tártaro, donde sobornó a Perséfone con el regalo de un mirto para que dejase en libertad a su madre difunta, quien ascendió con él al templo de Artemisa en Trecén. El nombre lo acordó Dioniso con Zeus para evitar el enojo de Hera y los celos de otras almas. Una parte de la constelación llamada Corona Australis o Carcaj de Sagitario tiene el nombre de Trenza de Tione, en honor a la nueva diosa.

Pics Robert Alvarado

The Clash Should I Stay or Should I go

sábado, 12 de mayo de 2012

Clásicos de la 1 "Acercate"







Me encanta los efectos de este video, los actores, la música sencillamente genial, pasa por diferentes sentimientos encontrados de pasión-odio en sus escenas que te hacen meterte de lleno en los cortos de las películas, la polaridad amor-odio en la transición de las escenas conecta la fibra sensible del espectador que te hace vivir, sentir los momentos desconentando de la realidad, te teletransporta a epoca pasadas, una joya audio visual y un gran montaje la de este video, mi enhorabuena para los profesionales de televisión española por amenizarnos cada día con sus programas de alta calidad.

Me quedo con la frase que le dice Ingrid Bergman a Humphrey Bogart al final: "El mundo cuando se derrumba y nosotros nos enamoramos".



viernes, 11 de mayo de 2012

Moiras


El Triunfo de la Muerte o Los 3 Destinos. Tapiz flamenco (c. 1510-1520).
En la mitología griega las Moiras (en griego antiguo Μοῖραι, ‘repartidoras’) eran personificaciones del destino. Sus equivalentes en la mitología romana eran las Parcas o Fata, y en la nórdica las Nornas. Vestidas con túnicas blancas, su número terminó fijándose en tres.

La palabra griega moira (μοῖρα) significa literalmente ‘parte’ o ‘porción’, y por extensión la porción de vida o destino de uno. Controlaban el metafórico hilo de la vida de cada mortal desde el nacimiento hasta la muerte (y más allá).

Contenido




Zeus y las Moiras

 


Incluso los dioses temían a las Moiras. Zeus también estaba sujeto a su poder, admitió una vez la sacerdotisa pitia de Delfos. Hesíodo aludía a «las Moiras a quienes el sabio Zeus dio los mayores honores»,1 aunque ninguna obra clásica aclara hasta qué extremo exacto las vidas de los inmortales estaban afectadas por los caprichos de las propias Moiras, y es de esperar que su relación con Zeus no fuese inmutable durante los siglos.

Un presunto epíteto Zeus Moiragetes, significando ‘Zeus Jefe de las Moiras’ fue inferido por Pausanias de una inscripción que vio en el siglo II en Olimpia: «Cuando llegar al punto de partida de las carreras de carros hay un altar con una inscripción al Dador de Destino2 Esto es simplemente un apellido de Zeus, que conoce los asuntos de los hombres, todo lo que el destino les da, y todo lo que no les está destinado.»3 En el Templo de Zeus en Megara, Pausanias dedujo de los relieves esculpidos que vio «sobre la cabeza de Zeus están las Horas y las Moiras, y todos pueden ver que es el único dios obedecido por las Moiras.» Lo inferido por Pausanias no tiene apoyos en los cultos, aunque advirtió que había un santuario de las Moiras en Olimpia,4 y también en Corinto5 y Esparta,6 y contiguo al santuario de Temis fuera de una puerta de Tebas.7

H. J. Rose escribe que Nix (la Noche) era también la madre de las Moiras,8 al igual que de las Erinias, en la tradición órfica.

Cuando fueron tres,9 las Moiras eran:
  • Cloto (Κλωθώ, ‘hilandera’) hilaba la hebra de vida desde su rueca hasta su huso. Su equivalente romana era Nona (‘Novena’), que originalmente era una diosa invocada en el noveno mes de gestación.
  • Láquesis (Λάχεσις, ‘la que echa a suertes’) medía el hilo de la vida de cada persona con su vara de medir. Su equivalente romana era Décima.
  • Átropos (Ἄτροπος, ‘inexorable’ o ‘inevitable’, literalmente ‘que no gira’10 a veces llamada Aisa) era quien cortaba el hilo de la vida. Elegía la forma en la que moría cada persona, y cuando su tiempo llegaba cortaba su hebra con «sus detestables tijeras» la confundian con Enio una de las grayas.11 Su equivalente romana era Morta (‘Muerte’).

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Mitología

 


Las tres Moiras matando a los gigantes Agrio y Toante. Detalle de friso del Altar de Pérgamo (Museo de Pérgamo, Berlín).
Se suponía que las Moiras se aparecían tres noches después del nacimiento de un niño para determinar el curso de su vida. Los griegos afirmaban variadamente que eran las hijas de Zeus y la titánide Temis (la ‘Institutriz’) o de seres primordiales como Nix (la Noche), Caos o Ananké (la Necesidad).

En tiempos más antiguos fueron representados como solo unas pocas —quizá solo una— diosas individuales. La Ilíada de Homero habla generalmente de la Moira, que hila la hebra de la vida para los hombres en su nacimiento,12 Moera Krataia (‘poderosa Moira’)13 o de varias Moiras.14 En la Odisea hay una referencia a las Klôthes o hilanderas.15 En Delfos solo se reverenciaba a las Parcas del Nacimiento y la Muerte.16 En Atenas, Afrodita, que tuvo una existencia anterior a la olímpica, era llamada Afrodita Urania, la mayor de las Parcas según Pausanias.17

Un texto bilingüe eteocretense18 tiene la traducción griega Ομοσαι δαπερ Ενορκίοισι (Omosai d-haper Enorkioisi, ‘pero puede jurar [estas] mismas cosas a las Guardianas de Juramentos’). En eteocretense esto se escribe —S|TUPRMĒRIĒIA, donde MĒRIĒIA puede aludir a las divinidades que los helenos conocían como las Moiras.

Versiones de las Moiras también existieron en los niveles mitológicos europeos más antiguos. Es difícil separarlas de otras diosas hilanderas del destino indoeuropeas, conocidas como Nornas en la mitología nórdicas, y la diosa báltica Laima y sus dos hermanas. Algunos mitógrafos griegos fueron tan lejos como para afirmar que las Moiras eran las hijas de Zeus, junto con bien Ananké (Necesidad) o, como Hesíodo señala en un pasaje,19 Temis (la Justicia) o Nix (la Noche). Si darles un padre o no a las Moiras era un síntoma de hasta dónde estaban dispuestos a llegar los mitógrafos griegos, para modificar los antiguos mitos de forma que encajen con el orden patrilineal olímpico, la afirmación no era ciertamente aceptable para Esquilo, Heródoto o Platón.

A pesar de su reputación, las Moiras podían ser adoradas como diosas. Las novias atenienses les ofrecían mechones de pelo y las mujeres juraban por ellas. Pudieron haber tenido su origen como diosas de los nacimientos, adquiriendo solo más tarde su reputación como agentes del destino.

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Representación


Se las representaba como tres mujeres de aspecto severo: Cloto, con una rueca; Láquesis, con una pluma o un mundo y Átropos, con una balanza. La representación más comúnmente usada era la de tres viejas hilanderas o unas melancólicas doncellas. Shakespeare se inspiró en este mito para crear las tres brujas que aparecen en Macbeth, cuya intervención es determinante en el destino del protagonista.

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Bibliografía

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Notas

  1. Hesíodo, Teogonía 901.
  2. El griego es Moiragetes (Pausanias, v.15.5).
  3. Pausanias, v.15.5.
  4. Pausanias v.15.4.
  5. Pausanias ii.4.7.
  6. Pausanias iii.11.8.
  7. «Hay un santuario de Temis con una imagen de mármol blanco; contiguo hay un santuario de las Parcas, mientras el tercero es de Zeus del Mercado. Zeus está hecho de piedra; las Moiras no tienen imágenes.» (Pausanias ix.25.4.)
  8. Rose (1928) p. 24.
  9. La expectativa de que eran tres se hizo fuerte en el siglo II: cuando Pausanias visitó el templo de Apolo en Delfos, con Apolo y Zeus acompañados cada uno por una Moira, señaló que «hay también imágenes de dos Moiras, pero en lugar de la tercera a su lado aparecen Zeus Moiragetes y Apolo Moiragetes.»
  10. Compárese con la antigua diosa Adrastea, la ‘ineludible’.
  11. «Viene la ciega Furia con las detestables tijeras, / y corta la vida finamente hilada.» John Milton, Lycidas l. 75.
  12. Homero, Ilíada xxiv.209.
  13. Homero, Ilíada xvi.334.
  14. Homero, Ilíada xxiv.49.
  15. Homero, Odisea vii.197.
  16. Kerényi (1951) p. 32.
  17. Pausanias x.24.4.
  18. La inscripción, del Delfinion de Dreros, actualmente desaparecida, fue publicada por: Henri van Effenterre (1946). «Inscriptions archaïques crétois» (en francés). Bulletin de correspondance hellénique (París) (70):  pp. 602–603. OCLC 290806160.
  19. Hesíodo, Teogonía 904.

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Cancion del Amigo Idiota by Bob Esponja

Mi torero tiene gafas

EL RETRATO ERÓTICO FEMENINO EN EL CANCIONERO EXTREMEÑO:
1. “SON TUS MUSLOS DOS COLUMNAS”

Numerosas son las canciones, generalmente de ronda, que tienen como finalidad ensalzar más el físico de la mujer que sus cualidades. De entre estas canciones, por lo que respecta a Extremadura, destacan los mayos. Tres de ellos fueron recogidos por Bonifacio Gil en Fuenlabrada de los Montes, Campanario y Villanueva de la Serena. Estos mayos extremeños, cuya titulación general responde a “El dibujo” o “El retrato”, no difieren en cuanto a su estructura de los que se interpretan en otros puntos de la geografía hispana, y su finalidad es la de describir, mediante un alarde de símiles, cada una de las partes del cuerpo femenino. Detengámonos en el que en la noche del 31 de abril los mozos de Campanario dedicaban a sus novias:


Ayudarme, compañeros,
a dibujar esta rosa,
que yo solito no puedo
dibujarla tan hermosa.

¿Por dónde principiaré
a dibujar tu belleza?
Principio por lo más alto,
qu’es tu graciosa cabeza:
tu pelo es madeja de oro
que de que vas a peinarlo
en la silla en que te sientas
forma cortina de ramo.

Tu frent’es cándida y linda,
hecha con tan lindos trazos,
que se parece al botón,
que arroja la flor al campo.

Tus cejas en arqueada
con más vueltas y rodeo
que tien’el Guadalquivir
con todos sus arrodeos.

Manojillos de alfileres
me parecen tus pestañas,
que, cada vez que las miro,
me las clavas en el alma.

Son tus pestañas araña
de trigo rubio y hermoso;
tus cejas, en arqueada;
dos luceros son tus ojos,
que alumbran por la mañana.

Tu nariz fina y delgada
nada puedo distinguir,
si es de perla o de diamante
o de alabastr’o marfil.

Tus labios son dos corales;
tus dientes, menudas perlas,
en diferentes cristales
sale mi amor a cogerlas.

Tienes un hoyo en tu barba,
sepultura de los dos,
que nos estamos muriendo
en la más ciega pasión.

Esos hermosos zarcillos
que cuelgan de tus orejas,
y te dan en los carrillos,
adornan más tu belleza.

Son tus mejillas dos rosas
del rosal de Alejandría,
que siempre van a porfía,
a ver la qu’es más hermosa.

Tu garganta cristalina,
tan cristalina y tan clara,
que, de que vas a beber,
te se va clareando el agua.

Es tu pecho un bello cofre
con una llave dorada:
a un mozo de la cuadrilla
se la tienes entregada.

Son tus brazos remos fuertes,
que los tiras a la mar…
¡quien fuera marinerito
para en ellos navegar!
Son tus manos palmas reales,
y tus dedos, azucenas,
de un aroma delicioso
que yo m’embriago en ella.

Tu cintura pequeñita
anoche te la medí:
con vara y media de cinta
catorce vueltas le di.

Son tus muslos dos columnas,
qu’están sosteniendo perlas,
rosas, claveles y lirios,
jazmines y violetas.

Tienes un pie tan chiquito,
que de que vas por l’arena,
el polvillo que levanta
va oliendo a hierbabuena.

De los pies a la cintura
no te puedo dibujar;
lo que mis ojos no han visto,
no me puedo asegurar (1).




Os resentidos Galicia Canival vaya sol de carallo

Os resentidos fueron un grupo gallego de pop y rock fundado en 1984 por Antón Reixa, Alberto Torrado y Javier Soto. Javier terminó abandonando y fue sustituido por Xabier Debesa. Antón Reixa escribe las letras de las canciones y canta, y los otros dos componentes se encargan de la instrumentación (guitarra, bajo, gaita, teclados y programaciones). Se separaron en 1994.

Su canción más popular fue Fai un sol de carallo (1986), pero su disco más aclamado por la crítica fue Jei (GASA, 1990), elegido por la revista musical Rockdelux como mejor disco nacional del año.

Discografía

  • Vigo, capital Lisboa (Grabaciones Accidentales [GASA], 1984).
  • Fai un Sol de Carallo (Gasa, 1986).
  • Música Doméstica (Gasa, 1987).
  • Fracaso Tropical (Gasa, 1988).
  • Jei (Gasa, 1990).
  • Delikatessen (Gasa, 1992).
  • Xa Están Aquí (Gasa, 1993).
  • Made in Galicia 84-94 (Gasa, 1994). Disco recopilatorio.

Batalla de Cinoscéfalos (364 a. C.)

     
Batalla de Cinoscéfalos
Fecha 364 a. C.
Lugar Sierra de Cinoscéfalos, Tesalia.
Resultado Indeciso.
Beligerantes
Tebas Tesalios
Comandantes
Pelópidas Alejandro de Feres
Fuerzas en combate
7.000 Desconocidas
Bajas
500- 1000 3000
La batalla de Cinoscéfalos se produjo en el año 364 a. C. y enfrentó a la polis de Tebas, comandada por Pelópidas, contra los soldados tesalios de Alejandro de Feres. Durante el combate fue muerto el general Pelópidas. Al año siguiente, el comandante tebano Epaminondas vengó su muerte derrotando al ejército de Alejandro.